En un acuerdo para impedir que empeoren las ya tensas relaciones entre el Reino Unido e Israel, el Consulado General británico en Jerusalén Este ha rebajado este jueves su estatus a “Misión del Reino Unido”. A cambio, seguirá abierto, aunque con solo siete de sus diplomáticos originales. Otros 20, incluido el cónsul general, se han marchado. Es el pacto de compromiso alcanzado tras un mes de negociaciones desde que el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, anunciase su cierre en represalia contra Londres por liderar la prohibición —que anunció con Francia y Canadá— del comercio con los asentamientos israelíes en los territorios ocupados, ilegales según el derecho internacional.
Fuente: elpais.com