Entre todos los carteles que cuelgan de la estatua del rey Pedro IV en la plaza del Rossio, epicentro de las protestas por la vivienda en Lisboa, destaca uno: “Repetimos abril se for preciso”. No necesita traducción: el aliento de la revolución de los claveles de 1974 que puso fin a la dictadura —la revolución de abril, la de los capitanes y los claveles rojos en los cañones de los fusiles— alea entre los miles de jóvenes, y no tan jóvenes, que están saliendo a las calles de Portugal asfixiados por la carestía de la vivienda y el elevado coste de la vida.
Fuente: elpais.com