“No puedo más, te lo juro”. Esta frase o una muy parecida lleva mucho tiempo ahí, instalada y escuchada a diario en el aire que respiramos. Insistimos en que no podemos más con la polarización, la pelea y el ruido; repetiremos y nos repetirán. Como si fueran otros y no nosotros los que pisamos de vez en cuando lo fregado de la vida diaria. Pero tranquilas, que pasará.
Fuente: elpais.com