En 1980, unas jóvenes Jane Fonda, Lily Tomlin y Dolly Parton interpretaban en Nine to Five (Coling Higgins) a tres empleadas de una empresa que soportan a diario las actitudes machistas de su déspota y autoritario jefe. Tras un accidente que casi le cuesta la vida a dicho supervisor, se alían para trazar un plan y salir airosas de esta situación que, de hecho, termina jugando a su favor: durante su ausencia, ponen en marcha una serie de propuestas progresistas que mejoran las condiciones de sus compañeras y, cuando su jefe se reincorpora, se entera de que dichas medidas obtienen el reconocimiento del propio CEO por sus buenos resultados, lo que le obliga a, por fin, respetarlas.
Fuente: elpais.com