En la quietud de la medianoche le escribo: Ahora termino El cielo en casa. Es de las cosas más bellas, originales, poéticas, íntimas, humildes y a la vez memorables que recuerdo haber leído en mucho tiempo. Mando el mensaje y me voy a la cama. Ahí comienza a reverberar en mi cabeza la historia de este chico de 20 años que encuentra una vieja fotografía en un cajón.
Fuente: elpais.com