La mañana del 4 de agosto de 1892, Lizzie Borden mató a hachazos a su madrastra y a su padre, y se convirtió en la primera punk star de Estados Unidos. O puede que no los matara —el jurado la declaró inocente, pese a que no fue capaz de dar una única versión de lo ocurrido, cada día tenía una distinta—. De todas formas, acabó protagonizando hasta una canción tradicional de las que se les canta a los niños cuando se les quiere asustar y divertir a la vez, y que comienza con un “Lizzie Borden took an axe /And gave her mother forty whacks”, es decir, “Lizzie Borden cogió un hacha /y mató a su madre de 40 hachazos”. Era cuestión de tiempo que acabase protagonizando su propia temporada en Monstruo (Netflix), la más que notable antología sobre asesinos en serie estadounidenses de Ian Brennan y Ryan Murphy.

Fuente: elpais.com