‘Halloween Kills’: Terror de brocha gorda

‘Halloween Kills’: Terror de brocha gorda



Michael Myers regresa de nuevo en ‘Halloween Kills’.

Jamie Lee Curtis no tiene mucho protagonismo en esta secuela con moralina que fue acogida con tibieza en el Festival de Sitges

Borja Crespo

La continuación de ‘Halloween’, secuela directa de la original de 1978, pulverizó récords de taquilla en su primer fin de semana en la cartelera estadounidense. Nunca antes una película de terror protagonizada por una mujer había vendido tantas entradas en su lanzamiento. Fue el estreno de más éxito encabezado por una actriz mayor de 55 años. Jamie Lee Curtis se llevó las medallas, presente en la producción ejecutiva, al igual que John Carpenter, que firmaba la banda sonora con su hijo Cody, basándose en los míticos acordes de la icónica película con la que empezó todo.

Vídeo.

Tráiler de ‘Halloween Kills’.

Estrenada en 2018, David Gordon Green, el director de ‘Superfumados’, de talante artesanal, cumplía con el expediente y ahora repite tras la cámara con la nueva entrega de la saga, ‘Halloween Kills’, vista la pasada semana en el festival de Sitges, donde fue acogida con tibieza. Michael Myers, un monstruo imparable que representa el mal absoluto, continúa acuchillando al personal cuatro décadas después, con un baño de sangre testosterónico que esta vez contiene trazas de moralina. Con un mensaje ideológico de brocha gorda que recupera el espíritu del mejor Carpenter con menos elegancia, la muchedumbre enloquece en su entrega total a la persecución del maldito psychokiller, demostrando que algunos seres humanos pueden ser igual de violentos, o más, que el popular asesino en serie. La paranoia se expande y la masa enfurecida hace pagar el pato a quien no debe, mientras el miedo sigue instaurándose en una sociedad decadente.

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La sintonía de ‘Halloween’ del maestro Carpenter suena como politono en numerosos smartphones de última generación. La música pergeñada por el propio director del filme de culto forma parte de la memoria colectiva, al igual que el villano de la función, un asesino indomable que, a diferencia de otros iconos similares del cine de terror moderno, no ha caído en una parodia de sí mismo. Obsesionado con exterminar cruelmente a todo adolescente salido que se le ponga por delante, el personaje vestido con su fantasmal careta blanca y el cuchillo de cortar jamón ha inspirado numerosas películas. Fusilado hasta la saciedad desde su lanzamiento en 1978, el filme que supuso el pistoletazo de la franquicia cuenta con uno de los inicios más escalofriantes –y originales en su momento- de la historia del celuloide oscuro.

Una imagen de ‘Halloween Kills’.

Un plano subjetivo, como si fuese la mirada del personaje principal, nos lleva a una casa en un barrio típicamente americano donde ocurren una serie de asesinatos al anochecer. Por supuesto, un 31 de octubre. La cámara recoge los crímenes y el espectador es partícipe del juego macabro: comparte los ojos de Mike Myers. En ‘Halloween Kills’ la presencia de Jamie Lee Curtis es escasa, se reserva para ‘Halloween Ends’, la supuesta conclusión de la trilogía de última hornada, de próximo estreno. Toman el protagonismo su hija y nieta, además de los vecinos enloquecidos, una turba que puede recordar en acción a la famosa persecución con antorchas de ‘Frankenstein’.

‘Halloween Kills’ comienza donde acabó la anterior entrega, del tirón, resucitando a la bestia, como cabía esperar. La sucesión de muertes cumple con los cánones del slasher medio, sin sorpresas, con alguna escena de tensión que patina rozando el ridículo, algo que se le perdona a una película que no pretende ser un hito en la historia del género, más bien perpetuar las tribulaciones sanguinolentas de un personaje cuyas mutilaciones, y sus consecuencias, pueden dar pie a una doble lectura política sumamente contradictoria. En conjunto supera a su anterior capítulo, con mejores secuencias y planificación, con algún giro trágico aparente. Sangre no falta para el regocijo de la audiencia entregada.



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