Estos son los principales atractivos turísticos de Guatemala – Viajar – Vida

Estos son los principales atractivos turísticos de Guatemala – Viajar – Vida



¿Qué esperaba encontrar en un destino como Guatemala? Lo primero que se me vino a la mente fueron pueblos indígenas, naturaleza y ruinas. Y estaba en lo cierto. Pero cuando se vive la experiencia, todo es diez veces más espectacular de lo que la mente logró imaginar.

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Es un lugar de rica cultura, comida deliciosa, gente amable, ríos imponentes, vastos lagos, volcanes activos, pirámides majestuosas, tradiciones ancestrales y muchas perlas naturales que los turistas apenas están descubriendo.

Nuestra travesía buscó recorrer la mayor parte del país, no solo para conocer los destinos más famosos, sino también para descubrir aquellos que incluso los locales desconocen o donde la industria del turismo es incipiente, aunque con un gran potencial.

Iniciamos en el norte, en el departamento de Petén, la parte selvática, donde los pueblos mayas dominaron hace más de mil años.

A 9 horas de Ciudad de Guatemala, la capital, se puede llegar en carro, bus o en avión. Allí se encuentra uno de los tres destinos más visitados en suelo guatemalteco: Tikal.

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Se trata de un enorme yacimiento arqueológico que expone la increíble capacidad de los mayas para hacer grandes estructuras sin nada que envidiarle a los egipcios o los mexicas. El complejo consta de enormes templos de más de 70 metros de alto que se elevan incluso encima de la espesa vegetación de la zona.

En el centro, la plaza principal que fue el centro de la vida pública de las comunidades que lo habitaron entre los años 200 y 900 d. C., donde reposa el Templo del Gran Jaguar, que sirvió de templo funerario y era considerada una de las entradas al inframundo.

Tikal

Panorámica del parque arqueológico Tikal.

Este complejo todavía es utilizado por indígenas para sus rituales, y tiene un atractivo único, y es que no solo es posible ver las ruinas o las edificaciones en todo su esplendor, sino que también conecta a los visitantes con lo que vieron los exploradores que las descubrieron: enormes montículos de césped y árboles bajo los cuales hay más pirámides con tesoros, tradiciones, historia y cultura aún por desenterrar.

Guatemala no es un país de playas pese a tener el mar Pacífico y Caribe. Pero sí de lagos que nada tienen que envidiarles a los destinos de sol y playa.

Precisamente, un poco más al sur se encuentra Flores, una isla en medio del lago Petén-Itza, y de no ser porque el agua es dulce, pasaría perfectamente por una isla caribeña. Este es el lugar perfecto para hospedarse para los turistas que recorren Tikal y los demás lugares arqueológicos que abundan en la zona.

Nuestro siguiente destino se encuentra dos horas de trayecto hacia el sur, hasta llegar al municipio de Sayaxché, donde se toma una lancha para recorrer, por una hora más por un ancho río. Y entonces, en medio de las turbias aguas es posible desviar hacia el que es, hoy por hoy, uno de los secretos mejor guardados de la mágica naturaleza de este país.

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Cráter Azul. Su nombre no deja lugar a dudas. Es un enorme cráter donde nace desde el fondo parte del río, pero con unas aguas tan cristalinas que es posible ver el fondo con total claridad a pesar de que se ubica a 5 metros de profundidad, sí es verano, o hasta a 7 metros si es temporada de lluvias.

Este lugar permanece casi inmaculado, pocos turistas lo frecuentan, y quienes lo hacen, suelen cuidar al máximo este entorno, en el que es posible nadar sin ninguna preocupación en compañía de los peces.

A 4 horas de Flores, o a 6 horas de Ciudad de Guatemala, y muy cerca de Cobán, otra de las ciudades principales del país y donde encontrará todo tipo de alojamientos, se encuentra Semúc Champey, que significa en lengua maya “donde el río se esconde bajo las piedras”.

Con más presencia de turistas, pero igualmente preservando su encanto natural, precisamente se trata del lugar donde el río Cahabón, con su impetuoso caudal, pasa por debajo de las piedras.

Pero lo que hace mágico este escenario es que, encima, el río formó unos enormes pozos de agua cristalina y turquesa, que cuando son tocados por la luz del sol brillan con gran intensidad cambiando su tonalidad. Sumergirse en estas plácidas aguas que corren lentamente, en medio de dos montañas y con un potente río corriendo bajo la tierra, es sin duda un momento mágico.

La impactante riqueza colonial de Antigua Guatemala

Antigua Guatemala

A poco más de una hora de Ciudad de Guatemala se encuentra la Antigua Guatemala, antes llamada Santiago de Guatemala. Esta ciudad colonial, con un casco urbano de apenas 10 cuadras de ancho y de largo, fue la capital hasta que un terremoto la destruyó en 1773.

Hoy es como si este lugar se hubiera detenido en el tiempo. Las calles empedradas, los edificios antiguos y llenos de historia y las ruinas que dejó el terremoto parecen intactas. Sin duda, uno de los lugares más bellos que ofrece el país centroamericano.

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Y de fondo, Antigua está rodeada de cuatro volcanes: Pacayá, Acatenango, de Agua y de Fuego, este último con el atractivo de expulsar en varios momentos del día enormes columnas de humo. Los más aventureros se atreven a ver de cerca estas erupciones.

Estas líneas alcanzan para contar todo lo que vivimos en zonas como el lago Atitlán, “el más lindo del mundo”, según alardean los lugareños, o en pintorescos pueblos como Sololá, las cuevas de Kanba o incluso la vida citadina en la gran Ciudad de Guatemala.

Siete días en este país no fueron suficientes para descubrir todo lo que Guatemala tiene para ofrecer. Mucho faltó por visitar, muchas tradiciones por conocer. Un destino que debe visitar y que sin duda espero volver a pisar.

Si usted va…

* Se requiere prueba PCR para ingresar a Guatemala.

* Hay restricciones por covid-19, como el cierre de los establecimientos a las 9 p. m.

* Hay muy pocos vuelos directos de Colombia a Guatemala. Normalmente son una o dos escalas.

* Pese a ser cálido el clima, entre abril y noviembre llueve mucho. Lleve ropa tanto ligera como para abrigarse.

* Pruebe la variedad de “recados” (sopas y estofados especiados y espesos). También los tamales, las tortillas, los amasijos y los shucos, que son la versión callejera y guatemalteca del perro caliente.

MATEO CHACÓN – ENVIADO ESPECIAL DE VIAJAR
En Twitter: @ViajarET

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