Cuál es la historia del exjefe de policía de Brasil el comisionado da cunha – Latinoamérica – Internacional

Cuál es la historia del exjefe de policía de Brasil el comisionado da cunha – Latinoamérica – Internacional




Hace quince años, cuando ingresó a la Policía Civil de São Paulo (SP), el jefe policial Carlos Alberto da Cunha, de 43 años, no tenía idea de la popularidad que alcanzaría década y media después en internet. Incorporando una tipografía Rambo y mostrando imágenes de operaciones policiales, atrae a 8,5 millones de seguidores y, en la suma de todas las redes sociales, ya ha alcanzado una audiencia de 308 millones de visualizaciones.

Como Da Cunha, cientos de personas influyentes de la policía descubrieron en el reality show de la rutina policial una forma de ganar dinero. Pero el caso particular de Da Cunha es especial, pues debido a su exposición en redes fue apartado de sus funciones y se desató una polémica sobre si se debe permitir o no que los policías generen este tipo de contenido y, además, generen ingresos a partir de esto. 

Lo que se sabe es que el delegado no se ha dejado intimidar. “Voy a ‘bloguear’ ”, advirtió Da Cunha en una de sus historias en Instagram.

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Hace unas semanas, el delegado escapó a la acusación de malversación, realizada por el Ministerio de Interior de su propia corporación, que fue interpuesta por los tribunales. Aún siendo investigado por abuso de autoridad y violación del secreto profesional, dice que solo comenzó a recibir dinero a partir de abril. Pero antes de eso, ya había obtenido patrocinios y asociaciones cerradas.

Aún siendo investigado por abuso de autoridad y violación del secreto profesional, dice que solo comenzó a recibir dinero a partir de abril

Según Social Blade, una herramienta utilizada por el periodista Nelson Lima Neto para calcular las ganancias anuales del influenciador Felipe Neto en su biografía, se estima que el canal de Da Cunha, de monetizarse, tendría el potencial de recaudar, por mes, entre 2.000 dólares (cerca de 8 millones de pesos) y 32.500 dólares (126 millones de pesos). Un monto que podría llegar a 389.500 dólares (1.500 millones de pesos) por año.

Hay 3,6 millones de suscriptores ansiosos por conocer el backstage de la lucha contra el crimen. YouTube trata los datos de forma confidencial y no informa si la Policía ha activado o no la herramienta que les permitiría obtener grandes beneficios de la exposición.

Hace más seis meses, ante la polémica en torno a sus blogs, incluso admitió en un video en su canal que había monetizado el contenido y mostrado gráficos de la plataforma, con el aumento de sus ganancias, sin los valores. Antes de eso, ya apareció con tres empresas patrocinadoras en su pódcast e invitó a otros a unirse a él.

Los límites de este próspero negocio son discutibles. Algunos influenciadores garantizan tener autorización de la institución policial para no exceder ciertas reglas, como no utilizar la estructura pública para producir sus publicaciones e historias. Al mismo tiempo, la Policía Militar de São Paulo mantiene un canal, muy similar a otros youtubers, pero con estatus oficial.

Al ser contactada, la institución informa que no gana dinero con la producción y que la práctica está prohibida para los policías, salvo en casos excepcionales, pero no da más detalles. Al ser interrogado, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública sugiere que el tema se aborde directamente con la policía de cada estado, sin dar orientaciones generales.

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Para Andremíssio Queiroz, el youtuber de la Policía Militar de Rio Grande do Norte, quien hace un tiempo dejó de filmar sus operativos policiales para debatir sobre seguridad y dar pistas sobre las competiciones, Da Cunha solo comenzó a ser notado por la policía cuando se metió con la alta dirección, con críticas directas e indirectas al jefe de Policía, Ruy Ferraz Pontes.

La gota que colmó el vaso, en su opinión, fue cuando se refirió a algunos policías como “ratas”. Sin responder a solicitudes de entrevistas, Queiroz habló sobre el caso en su canal: “Es obvio que estalla una guerra cuando haces declaraciones contra alguien allá arriba.

El ‘falso’ que hace clic

En las publicaciones, Andremíssio aborda el espinoso tema: la monetización de canales por la policía. Para el primer ministro, lo que le está sucediendo a Da Cunha es una “lástima” porque estaría enfrentando la “guerra” en las calles, y advierte que los policías deben tener cuidado de no pagar el alto precio de una acusación de “improbidad administrativa”. Según Andremíssio, el Ministerio Público vigila, pero es la política de la plataforma la que acaba, al final, funcionando como el principal regulador.

“Él (Da Cunha) tiene más de 3 millones de seguidores en YouTube, y la estimación (según él, del MP) es que ha recaudado 400.000 reales (280 millones de pesos) –observa–. Varios policías amigos míos no ganaron nada porque el propio YouTube recorta, por tener exposición a armas, disparos, violencia, blasfemias”.

Egresado de la Policía Militar de Río de Janeiro y ahora concejal de la ciudad, Gabriel Monteiro fue uno de los pioneros y se convirtió en político a raíz de la audiencia que lo convirtió en un fenómeno en las redes. En la actualidad tiene 667 millones de reproducciones de videos y también utiliza su canal para promover su labor parlamentaria. Monteiro dice que las realidades policiales en la web son una tendencia global, pero Da Cunha fue demasiado lejos al manipular los enfoques.

El político se refiere a un episodio en el que el jefe de policía rescata a una víctima del cautiverio, lo que, de hecho, fue una puesta en escena para dejar constancia de lo “flagrante”. La víctima había sido liberada por otros policías poco antes.

Su trabajo, cuando humaniza a la policía, rompiendo algunos de los prejuicios existentes, creo que es realmente genial. Pero con el escenario que expone la víctima no puedo estar de acuerdo –dijo el concejal–. (La producción de video) es una tendencia que comenzó en EE. UU. Y si se hace dentro de las reglas corporativas, muestra el trabajo real de la policía. Para mí, cuantas más fotos y videos, mejor. Estas acciones reales generan una curiosidad pública al ver al policía arrestando a una delincuente. Solo veo un problema con mentir o editar. Aparte de eso, todo, si lo haces bien, generará ingresos en internet”.

Revisión de expertos

La percepción del político, sin embargo, es bastante diferente a lo que piensan los especialistas en seguridad, como el sociólogo Ignacio Cano, catedrático de Ciencias Sociales de la UERJ (Universidad del Estado de Río de Janeiro), quien sostiene que la divulgación de hechos policiales debe restringirse a los canales institucionales.

“No se debería permitir que un oficial de policía filme acción y publicite. Creo que es una mala idea –dice Cano–. Al igual que un médico no puede filmar una cirugía y luego publicarla en internet. Siempre estuve en contra, pero ¿usar a la policía para ganar dinero? Lo que estamos viendo es un festival de promoción personal”.

En YouTube, agentes militares, civiles, de la policía federal y municipales producen para una audiencia que quiere acción. Los PM de Ronda Ostensiva con Motorcycle Support (Rocam) en SP registran búsquedas y acercamientos semanales, como Sd (soldado) Marcelo (93 millones de visualizaciones y 712.000 suscriptores) y Cabo Cordeiro (60 millones de visualizaciones y 433.000 suscriptores). El canal Policía en Acción, de la policía militar de Espírito Santo Allyson Monteiro, está creciendo mostrando contenido propio y de terceros. Buscada, Allyson se negó a comentar sobre su trabajo en las redes sociales. Juntas, estas producciones superan los mil millones de visitas en audiencia.

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En septiembre, Da Cunha fue señalado de peculado, abuso de la autoridad y delitos contra el honor, además de ser investigado por enriquecimiento ilícito, deshonestidad administrativa –que lo puede inhabilitar en caso de querer ser candidato a diputado, como ya había dicho–; además, de lavado de dinero. Hace unas semanas, a pedido del Ministerio Público del estado de São Paulo, la Corte descartó la malversación, pero continúan otras investigaciones.

Hace unas semanas, a pedido del Ministerio Público del estado de São Paulo, la Corte descartó la malversación, pero continúan otras investigaciones

El profesor de Derecho Penal y abogado penalista Carlos Eduardo Gonçalves cree que lo que pesa más en el caso Da Cunha es el hecho de que utilizó equipo policial para su propio beneficio: “Materialmente hablando, en teoría, cometió estos delitos limitados. La información revelada sugiere que utilizó la estructura de la Policía Civil para realizar estas imágenes y luego monetizarlas en internet”.

“Hoy ganamos la primera pelea legal”, celebró Da Cunha cuando se deshizo de la acusación de malversación de fondos. No obstante estar casi siempre encendido, se negó a comentar sobre el resultado de la investigación.

El delegado, de acuerdo con Asuntos Internos, utilizó la sección donde trabajaba como estudio, con un camarógrafo, editores y la ayuda de subordinados. En las redes vende un curso que llama ‘Protocolo Da Cunha’, en el que el alumno aprende técnicas de seguridad y recibe orientación sobre cómo adquirir legalmente un arma, todo a un costo de 397 reales (27.000 pesos). Da Cunha también revela su rutina diaria y su marca de ropa y accesorios, DC One.

ARTHUR LEAL
O GLOBO (BRASIL) – GDA

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