
Una operación estética no suele dar derecho a cobrar una prestación por incapacidad temporal. Pero la situación cambia cuando esa intervención acaba provocando un problema médico que obliga volver al quirófano. Eso es lo que ha concluido el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Aragón al reconocer la baja a una trabajadora que tuvo que sustituirse unas prótesis mamarias implantadas veinte años antes (acceda a la sentencia aquí).
Fuente: elpais.com