Hay acontecimientos que menguan con el tiempo hasta perderse en el horizonte, mientras otros se agigantan y adquieren dimensiones amenazadoras a medida que pasan los años. Así ocurre con el 7 de Octubre, la fecha aciaga de 2023 en que varios millares de milicianos de Hamás, perfectamente encuadrados, penetraron en territorio israelí en el Néguev, asesinaron a unas 1.200 personas, casi todas civiles, y secuestraron a 251 más. No fue tan solo el detonante de una cadena de guerras, primero en Gaza, luego en Líbano, Irán y Yemen, todas ellas todavía en curso a pesar de sucesivas treguas más declarativas que reales. También desencadenó sobre la región un tremendo terremoto geopolítico y social que está reconfigurando las alianzas y las relaciones internacionales y golpeando virulentamente las sociedades israelí y palestina, e incluso más allá, al conjunto de la comunidad internacional y de sus opiniones públicas.
Fuente: elpais.com