El general Muhoozi Kainerugaba, jefe de las Fuerzas Armadas de Uganda e hijo del presidente Yoweri Museveni, anunció recientemente que será el candidato en las elecciones de 2031 para suceder a su padre. Aunque Uganda no es una monarquía, nadie se sorprendió demasiado. África tiene una larga tradición de repúblicas gobernadas por familias, en las que hijos suceden a sus padres sin despeinarse, y que suponen una anomalía democrática aceptada por la comunidad internacional. A los emblemáticos casos de Gabón, Togo y Chad, se podrían unir pronto Guinea Ecuatorial y ahora Uganda.
Fuente: elpais.com