Se crio rodeado de bordadoras, a las faldas de una mujer hiperactiva. No es solo uno de los interioristas más prestigiosos de España, Premio Nacional de Arquitectura de Interiores. Tomás Alía (Largartera, 62 años) también es uno de los grandes defensores del valor incalculable de la artesanía española, labor que inició hace décadas su madre, la recientemente fallecida Pepita Alía, y por la que él ha sido Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. “Nuestra casa era un espacio donde ocurrían muchas cosas. La gente que entendía la alta artesanía la veía en las manos de una mujer joven, muy guapa, que tenía un don de gentes que te querías morir, hablaba con los ojos y sonreía continuamente. Después empezamos a confundir todo lo que era el producto del merchandising con artesanía. Una cosa terrible. Ella peleaba”. Y él continúa haciéndolo en el Círculo Fortuny.
Fuente: elpais.com