El Congreso Nacional Africano (ANC) de Sudáfrica, en el Gobierno desde el fin del apartheid, a principios de los años noventa, ha sufrido una sonada derrota en las elecciones municipales celebradas el jueves. El nuevo reparto de fuerzas en la primera economía del continente vaticina duras negociaciones entre los partidos por el control de grandes áreas metropolitanas como Johannesburgo y Durban. Unas conversaciones en las que el histórico partido de Nelson Mandela partirá de una posición más débil que nunca.
Fuente: elpais.com