Nadie puede negarle a la industria de la belleza su capacidad de innovación. Pese a desarrollar miles de lanzamientos cada año, el sector sigue siendo capaz de crear novedades que sorprenden y que acaparan la atención, en un mundo en el que esta se ha convertido en uno de los bienes más preciados. Además, en el caso del maquillaje, el precio relativamente asequible de muchos de sus productos hace que sea fácil que la viralidad se traduzca en compras por impulso.
Fuente: elpais.com