“He conocido a una modelo española increíble”, comentaba Laura Ponte durante la semana de la alta costura de París, el pasado enero, cuando ambas desfilaron para Chanel. En aquel momento las redes sociales se centraron en Ponte porque, de hecho, el primer trabajo de Silvia Arenas que aparece en la web de referencia del sector, models.com, es ese desfile. Empezaba (o retomaba) su carrera con el show más importante de todos. Silvia se acercó a Laura para saludarla y decirle que la admiraba. Laura enseguida le dio apoyo y conversación. En febrero volvieron a encontrarse en París, en los desfiles de Tom Ford y Chanel. Silvia, además de para esos dos, desfiló para Givenchy, Balenciaga, Gabriela Hearst y Lacoste. Es decir, hizo buena parte de los desfiles más importantes de la temporada, con 34 años y tras una vida tranquila como fotógrafa de arte en Róterdam. Pocos días después de esta conversación, la primera entrevista de Silvia, ambas volvieron a desfilar para Chanel, esta vez en Biarritz y ya como amigas que se escriben casi a diario y hacen planes juntas cuando les toca improvisar, es decir, cuando las llaman para plantarse en un desfile casi de un día para otro. Nos colamos en una conversación entre ambas.
Estilismo:
Juan Cebrián.
Maquillaje y peluquería:
Jordi Fontanals (Ana Prado) para Chanel y Miriam Quevedo.
Diseño de set:
Virginia Sancho.
Producción:
Cristina Serrano.
Producción local:
Sara Rentería (Room Service).
Asistentes de fotografía:
Dani Gallar y Alejandro Perales.
Asistente digital:
Jéssica Rodríguez.
Asistente de estilismo:
Paula Alcalde.
Asistentes de producción:
Javier Rentería y Xulio Verea.
Fuente: elpais.com