
He añadido El furor del dragón (esa película en la que Bruce Lee mata a Chuck Norris) a mi pequeña lista de filmes sobre la lucha vecinal, con Nuestros maravillosos aliados a la cabeza. Dotada de ese desopilante a la par que inextricable humor chino, la película puede leerse como una oda a las leyes antitrust entonada a tortazos por la torpe masa trabajadora (los del restaurante) y un campesino fibrado al que interpreta Bruce Lee. ¿Pasaría un filtro de censura por causas ideológicas de haberse presentado a las subvenciones para largometrajes en Castilla y León? Llevo días dándole vueltas a la cuestión. Si yo fuera el señor funcionario, sin duda le daba un “no” tan grande como las 12 catedrales de la comunidad. Te buscas las castañas, Bruce Lee. A pedirle dinero a les vecines.
Fuente: elpais.com