En la noche del miércoles, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, había emprendido viaje de regreso a Ucrania desde Noruega cuando impulsó la posibilidad de un alto el fuego que congele las actuales líneas del frente y una reunión a tres bandas con su homólogo ruso, Vladímir Putin, y el estadounidense, Donald Trump. La realidad de la guerra se imponía, sin embargo, a la diplomática casi a la misma vez. Una lluvia de misiles balísticos empezó a caer sobre Kiev en torno a las 22.00 (una hora menos en Madrid). Ha habido oleadas posteriores de este tipo de munición a lo largo de la madrugada. A las nueve de la mañana de este jueves seguían sonando las alarmas advirtiendo, en este caso, de la llegada de drones.
Fuente: elpais.com