La moda es una industria millonaria, una potente (y a veces infravalorada) forma de cultura, y cada vez más una especie de plataforma de entretenimiento. Pero la ropa también es una herramienta antropológica, un modo de expresar individualidad y, sobre todo, comunidad. Se puede trazar una historia del mundo a través de una historia del traje. La antropología tiene utiliza relato, el mito, como forma de explicar las sociedades, el modo en que ellas mismas se cuentan para explicar el mundo está en la base de cualquier cultura. La moda cumple una función similar. A través de las prendas, las siluetas o los materiales, las sociedades proyectan narraciones sobre sí mismas, sobre quiénes somos, de dónde venimos o qué aspiramos a ser.
Fuente: elpais.com