Una enorme águila bicéfala, símbolo del Imperio Bizantino y escudo del AEK, se levanta frente al estadio del equipo ateniense, situado al norte de la ciudad, en el barrio de Nea Filadelfeia. Todo tiene un peso histórico evidente en este club fundado hace un siglo por refugiados griegos procedentes de Constantinopla para mantener viva su memoria y raíces. La arquitectura exterior del recinto recuerda a un templo sagrado y la capilla interior fue inaugurada por el patriarca de la Iglesia Ortodoxa, Bartolomé I.
Fuente: elpais.com