El verano es la temporada en la que es más fácil conocer nuevos intereses románticos. Pero si antes era común descubrir las señales de alarma del otro demasiado tarde, en la actualidad, gracias a la gran cantidad de textos sobre banderas rojas y amarillas relacionales, no es extraño frenar una relación antes de que la cosa se ponga fea. Tanto se ha hablado de las famosas banderas que no se tardó demasiado en hablar después de las denominadas beige flags, un término acuñado en TikTok por la usuaria Caitlin MacPhail. Se trata de las señales que revelan que alguien es poco interesante o realmente soporífera. Es decir, nada alarmante, pero sí algo a tener en cuenta para evitar quizás no dramas innecesarios, pero sí bostezos que pueden conducir a finales abruptos. En este mar de banderas se habla ahora de yellow flags (banderas amarillas), que como explica Ana Lombardía, experta en salud y bienestar sexual de We-Vibe, son señales que invitan a prestar atención. “Aunque no implican necesariamente un problema, sí algo que merece observarse con curiosidad y contexto. Puede ser un comportamiento, una forma de comunicarse o un patrón que conviene conocer mejor antes de sacar conclusiones”, asegura. Por el contrario, aclara, una beige flag (bandera beis) no habla de un posible riesgo, sino de una característica peculiar, anodina o simplemente poco emocionante de una persona. “Son esas manías o rasgos que pueden parecer raros o aburridos, pero que no tienen por qué afectar a la calidad de la relación. En realidad, muchas beige flags dicen más sobre nuestros gustos o expectativas que sobre la otra persona”, aclara.
Fuente: elpais.com