El precio del petróleo es desde hace meses el punto alrededor del que gira el mercado financiero. A medida que el crudo se encarece, suben también las expectativas de inflación —que ya se han materializado en dos alzas de tipos de interés del BCE y una de la Fed— y las rentabilidades de los bonos soberanos. Y en paralelo a ese movimiento, el precio del oro acelera su caída. Este lunes retrocede más del 3% y acumula un descenso superior al 10% desde que comenzó la subida imparable de rendimiento de los bonos en el mes de agosto.
Fuente: cincodias.elpais.com