La dimensión visual ha sido, históricamente, una herramienta esencial tanto para ejercer el poder como para cuestionarlo. Cuando surgió la política de masas, el arte y las distintas formas de expresión estética han ido adquiriendo una creciente relevancia política. Mediante la indumentaria y la estética interpretamos -no siempre de manera consciente- códigos, símbolos y mensajes repletos de significado político.
Fuente: elpais.com