Ni los propietarios estadounidenses ni organizadores españoles del Mundial de MotoGP sienten necesidad de pronunciarse sobre la inminente disputa del GP de Qatar, aplazado desde el mes de abril debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán que sigue haciéndose notar en todos los países del Golfo Pérsico. Para los responsables mundialistas, la cita del próximo 8 de noviembre nunca ha estado en peligro, al menos de puertas hacia fuera. Y eso a pesar de que la inmensa mayoría de gobiernos del mundo recomiendan a sus ciudadanos no viajar a la zona salvo en casos de necesidad extraordinaria.
Fuente: elpais.com