Aunque Ferrari sea muy probablemente la marca más compleja de gestionar de la Fórmula 1 por las políticas internas que condicionan de muchas maneras el avance de la ‘Scuderia’, Mercedes también tiene lo suyo. La estructura que disputa el campeonato opera de forma absolutamente autónoma y está desligada del gigante de la automoción alemán, que únicamente coloca la estrella en el morro de los monoplazas de Kimi Antonelli y George Russell. La empresa matriz posee un tercio del capital accionarial del equipo, que departe los otros dos tercios entre INEOS (33,3%), Toto Wolff, su director (28,3%) y George Kurtz (5%). La introducción del límite presupuestario (2021) en el certamen provocó que la mayor parte de las formaciones pasaran a ser un negocio de lo más rentable, y eso hace que Mercedes no sepa cómo gastar el dinero que tiene.
Fuente: elpais.com