Las encuestas no le son favorables al fiscal general de Texas y candidato republicano al Senado, Ken Paxton. Quedan 38 días para las elecciones de medio término y algunos políticos del Partido Republicano casi dan por perdido el escaño de la Cámara Alta por Texas y siguen viviendo bajo el fantasma de que la apuesta segura era dar la nominación al veterano congresista John Cornyn. Paxton no gana tracción, ni siquiera después de que el propio presidente Donald Trump pidiera a los electores en la inédita convención republicana de septiembre en Dallas, su ‘Trump-a-palooza’, que se imaginaran que el 3 de noviembre lo elegirían a él y no al controvertido político sureño.
Fuente: elpais.com