La conmoción es total. Nadie esperaba un golpe así a dos días de las elecciones. Míchigan, el Estado donde se libra la batalla quizás más importante de las midterms del martes, ha vivido en las últimas horas una historia de egos, venganzas y traiciones digna del Aaron Sorkin más inspirado. La demócrata Haley Stevens, que este verano perdió las primarias para el Senado contra el progresista Abdul El-Sayed, anunció por sorpresa el domingo su respaldo al candidato republicano. Pese a que esta parece una lucha personal entre rivales, va mucho más allá porque esta contienda puede acabar determinando quién controle el Senado y es síntoma de una pugna en el seno del Partido Demócrata.
Fuente: elpais.com