Antes de leer a Walt Whitman, yo ya sabía que contenía multitudes, aunque no lo decía de manera tan hermosa. Soy esa persona que usa Shalimar, inventado en 1925 y ha pasado el verano usando una exfoliante de rostro de Bella Aurora, marca creada en 1890. También soy esa persona que abre todas las newsletter que llevan en el título la palabra “nuevo” y que lee con fruición sobre las innovaciones en la industria cosmética. Y que las prueba y usa, porque esto es periodismo de trincheras.
Fuente: elpais.com