El Tribunal Constitucional (TC) de Polonia se ha convertido en un campo de batalla político y judicial. La suspensión del presidente y vicepresidente del tribunal el pasado viernes desencadenó un nuevo episodio convulso en una crisis que dura más de una década. Un bando acusa al otro de golpe de Estado, mientras el otro considera delictiva la actuación del presidente, Karol Nawrocki. Estas son las claves para no perderse en lo que el exjuez del Constitucional Miroslaw Wyrzykowski llama con humor “una telenovela brasileña”.
Fuente: elpais.com