Hay artistas que trabajan con materiales y otros con ideas, si es que son cosas distintas. Laia Estruch (Barcelona, 45 años) recurre a su propio cuerpo, porque es su material más cercano y también su gran idea. “Hago performance porque implica trabajar con la vida en lugar de representarla, y eso me parece lo máximo”, asegura. Inaugurará su segunda exposición en la galería Ehrhardt Flórez de Madrid durante la semana de ARCO. En unas fechas en las que los aficionados al arte contemporáneo irán a la carrera, su propuesta requerirá de ellos más atención de lo habitual. El espacio estará ocupado por un conjunto de piezas concebidas para ser experimentadas antes que observadas: tres grandes puertas hinchables, membranosas, que obligan al visitante a perder el equilibrio, a medir fuerzas y a mantenerse alerta. Esta vez será el público quien ejecute la performance, no la propia artista.
Fuente: elpais.com