Uno de los términos que las aplicaciones de citas han convertido en un clásico del léxico relacional es indudablemente el ghosting, que supone cortar repentinamente todo tipo de comunicación con alguien con quien se ha establecido algún tipo de vínculo. Tan común es este doloroso comportamiento, que deja a quien padece sus consecuencias en un situación de incertidumbre en la que la clausura le es arrebatada, que cuenta ya con mutaciones. Es el caso del ghosting pasivo, también conocido como soft ghosting.
Fuente: elpais.com