El Tribunal Constitucional de Polonia lleva siendo en la última década un campo de batalla político entre el bando liberal, ahora en el poder, y ultraconservador, en la oposición. El último combate se ha desatado este viernes por la noche, y ha requerido de la presencia de la policía, que ha acudido para proteger a los jueces que se encontraban en el edificio de una protesta por la suspensión del presidente del Tribunal, Bogdan Swieczkowski, y su vicepresidente Bartlomiej Sochański.
Fuente: elpais.com