A Meghan Markle se le han echado en cara a lo largo de los años infinidad de cosas, pero uno de los tropiezos que escamó con mayor fuerza a los amantes del protocolo será siempre haber cruzado las piernas por la rodilla en el Palacio de Buckingham durante la entrega de los Premios de los Jóvenes Líderes de la Reina. Tras demostrar el dominio de la denominada Sussex Slant, que supone cruzar las piernas a la altura de las rodillas con un ángulo muy pronunciado hacia un lado, cuando se sentó junto al príncipe Harry y la reina Isabel, cruzó las piernas accidentalmente por las rodillas durante unos segundos. ¿El problema? El protocolo establece que debe ser con las piernas a un lado o cruzadas por los tobillos. Aunque recuperó rápidamente la (com)postura, el momento ya había sido capturado y los cuchillos, afilados.
Fuente: elpais.com