La moda no va bien. Desde hace dos años las ventas se han ralentizado y las grandes corporaciones echan la culpa al consumo en Asia, que fue durante la pasada década una especie de gallina de los huevos de oro, y a la situación geopolítica, obviamente. Saben, aunque obviamente no lo comunican, que en un mundo en el que los ricos son cada vez menos pero más ricos y los pobres cada vez más y más pobres, poco se puede hacer para fomentar el consumo de moda. También son conscientes de que han perdido atractivo entre las nuevas generaciones, en parte porque han estirado demasiado la cuerda de las redes sociales.
Fuente: elpais.com