Frente a sus obras más recientes, mientras ultima el montaje de su exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza, Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 47 años) sigue pensando en su proceso de trabajo. La muestra, que podrá verse en el centro de arte madrileño hasta el 3 de mayo, lleva por título toda una declaración de intenciones: Dentro y fuera del marco. Sobre eso reflexiona la obra de la artista, cuyos primeros recuerdos evocan el estudio de su padre, el pintor Enrique Álvarez-Laviada. “Trabajaba en casa, yo estaba con él la mayor parte del tiempo, en su estudio mientras pintaba. Con esa muerte tan prematura [ella tenía solo cinco años] fueron sus amigos artistas los que cogieron un poco el relevo, como yo tenía cierta predisposición por lo creativo intentaron seguir estimulándola”, relata, “aunque mi madre, que viene de la enfermería, me ha apoyado muchísimo”.
Fuente: elpais.com