Con brazalete negro en el brazo derecho de cada jugador irlandés en solidaridad con “todas las vidas perdidas en Gaza” y con la cabeza agachada cuando sonó el himno nacional de Israel, los futbolistas de Irlanda finalmente disputaron y ganaron con claridad su duelo de la segunda jornada de la Nations League B (0-3). La competencia del partido, realmente, se redujo a 25 minutos. No necesitó más el conjunto dirigido por Heimir Hallgrimsson para marcar tres goles y zanjar a toda velocidad el resultado, con una superioridad indudable sobre el conjunto israelí en el terreno de juego del prácticamente vacío estadio Nagyerdei de la ciudad húngara de Debrecen.
Fuente: elpais.com