De Maine a Texas, de Iowa a Carolina del Sur, los demócratas aún no despiertan del ensueño en el que viven desde su mayor triunfo electoral en décadas el pasado martes, y que les ha dado el completo control del Congreso de Estados Unidos. Pero ya empiezan a mover fichas para responder a las exigencias de los votantes en un país que afronta un panorama político completamente distinto al de los últimos dos años. Los líderes del partido aseguran que la nueva mayoría legislativa se centrará en rebajar los costes de la vida y en exigir rendición de cuentas.
Fuente: elpais.com