Fue en la primavera de 2012, en plena implosión de la crisis financiera española y cuando no quedaba mucho para ver al euro al borde del colapso, cuando España perdió a su único representante en el comité ejecutivo del BCE, José Manuel González Páramo. La cuarta economía de la zona euro pasó casi ocho años sin un miembro permanente en la cúpula del organismo económico más importante de Europa, antes de que Luis de Guindos asumiera la vicepresidencia en 2018. El mandato del exministro ha vencido ya, pero el país puede optar en 2027 a tres puestos en ese comité de siete miembros. Y esta vez, por primera vez desde que se creó la moneda única, un candidato español tiene posibilidades reales de ser elegido presidente, tanto si Christine Lagarde agota su mandato hasta octubre como si deja el cargo unos meses antes. Pedro Sánchez fue el primer jefe de Gobierno europeo en postular a su candidato, Pablo Hernández de Cos. Poco después, su principal rival, Klaas Knot, recibía también el apoyo de su Ejecutivo, el holandés.
Fuente: cincodias.elpais.com