La fuerza internacional que combate a las bandas armadas en Haití tiene fecha de vencimiento: el 30 de septiembre. A menos de una semana de ese plazo, el presidente Luis Abinader usó su discurso ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para pedir que la misión no solo se renueve, sino que por fin cuente con el personal y los medios que se le prometieron.
Estas son las claves para entender el reclamo dominicano y lo que puede pasar en los próximos días.
¿Qué es la fuerza y cómo está hoy?
Se trata de una misión multinacional aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en septiembre de 2025 con el objetivo de enfrentar a las pandillas que controlan buena parte del territorio haitiano. Según planteó Abinader, la fuerza opera actualmente con apenas una quinta parte de los efectivos que fueron autorizados, una brecha que limita su capacidad de acción.
¿Qué pidió República Dominicana?
El mandatario presentó un paquete de exigencias a la comunidad internacional:
Renovar el mandato antes de que expire y completar las tropas y los recursos pendientes. Aplicar con rigor el embargo de armas y sancionar a quienes financian y protegen a las bandas. Fortalecer las instituciones haitianas, en particular la Policía, las Fuerzas Armadas y el sistema de justicia.
"No existe una solución dominicana", repitió Abinader, en una frase que resume la postura del Gobierno: el país apoya la misión, pero la salida a la crisis debe construirse en Haití y con respaldo internacional.
¿Por qué le importa al país?
Para República Dominicana, la inestabilidad haitiana es un asunto de seguridad nacional. En su intervención, el presidente sostuvo que el país ha cumplido con su parte en el apoyo a la misión y advirtió que continuará protegiendo su territorio y aplicando sus leyes migratorias.
Una fuerza debilitada o sin mandato renovado podría agravar la situación al otro lado de la frontera, con efectos que el Gobierno considera directos sobre el territorio dominicano.
¿Qué sigue?
La decisión ahora corresponde al Consejo de Seguridad, que deberá pronunciarse sobre la continuidad de la misión antes del 30 de septiembre. Más allá de la renovación, el punto clave será si los países miembros se comprometen con las tropas y el financiamiento que hacen falta para que la fuerza cumpla su tarea.
En la misma intervención, Abinader también destacó avances económicos del país, como la reducción de la pobreza monetaria y el crecimiento del turismo, las exportaciones y la inversión extranjera, y pidió revisar el acceso al financiamiento favorable para las naciones de renta media.