
Ghaydaa Kamal Al Abadsa lleva más de cuatro meses fuera de Gaza, pero los detalles de la vida normal aún siguen sorprendiéndola: los parques, los edificios del centro de Madrid, la gente caminando sin prisa, las terrazas en las que tomar un café tranquilamente. “Porque en Gaza ahora sientes que la vida se ha ido. No hay casas, no hay carreteras, no hay escuelas, la mayoría de las tiendas también están destruidas... Es como un decorado, una ciudad fantasma, una película de terror”, detalla, en una entrevista con EL PAÍS la semana pasada en la capital española, donde presentó uno de sus libros.
Fuente: elpais.com