Francia, o al menos una gran parte del país, la que sufrió las consecuencias de las salvajes protestas del sábado 17 de octubre, contiene el aliento ante una nueva jornada de grandes movilizaciones. El Gobierno ha prohibido las marchas en la mayoría de grandes ciudades como Marsella, Lyon o Lille. Pero en París, donde los sindicatos han apoyado la protesta, una manifestación recorrerá la ciudad a partir de las 14.00, y volverá a confluir la rabia de estudiantes, parados, chalecos amarillos o funcionarios que protestan por el deterioro de la educación pública y el precio de la vida.
Fuente: elpais.com