Javier Aguirre trajo esperanza al Valencia y recuperó el orgullo de un equipo alicaído que volvía a transitar por la zona oscura de la clasificación. Pero el Valencia necesita más para sacar la cabeza del fondo de la tabla y solo da pequeños pasos hacia la salvación que se antojan insuficientes. El Villarreal, mental y físicamente mermado tras su duro duelo con el Liverpool, se rehizo con el marcador en contra y acabó llevándose el triunfo (1-2) gracias a un tanto de Mikautadze en el minuto 96.
Fuente: elpais.com