
La guerra entre el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y el de ACS, Florentino Pérez, está a punto de escribir un nuevo capítulo. El gigante de la construcción había solicitado al Tribunal Supremo que revisara la sentencia que lo condenó hace dos años y medio por competencia desleal, después de que un medio de comunicación publicara que la compañía preparaba una demanda de 2.600 millones de euros contra la eléctrica en el contexto de sus disputas legales en el marco del caso Villarejo. El alto tribunal chequeará si esa información, que resultó ser falsa y que se certificó como filtrada por parte de la propia ACS, supone un “acto de denigración” que justificaría la condena por competencia desleal, de acuerdo con un auto del pasado 9 de septiembre al que ha tenido acceso este periódico.
Fuente: cincodias.elpais.com