El sudor no huele. Está compuesto en un 99% por agua y es inodoro. El olor aparece cuando las bacterias que viven de forma natural en la piel descomponen los ácidos grasos y las proteínas del sudor de las axilas y liberan los compuestos que reconocemos como olor corporal. No es el sudor lo que huele, sino su reacción con las bacterias. Ahí entra en juego el microbioma cutáneo, el conjunto de microorganismos que habita nuestra piel y contribuye a su equilibrio, y que explica por qué hay personas que sudan mucho sin apenas olor.
Fuente: elpais.com