El Barcelona todavía no es el PSG, si acaso se le parece, más que nada en la intención, inferior a su referente en el trepidante partido del Parque de los Príncipes. Hubo una distancia apreciable entre la juvenil formación dispuesta por Flick y el doble campeón de Europa. No es que los azulgrana dieran un paso atrás como pudo parecer por la zamarra que vistieron y la suplencia de Rodri. La cuestión es que el original fue superior a la copia porque los franceses son un equipo ya completo y los azulgrana están a medio camino de ser importantes en Europa.
Fuente: elpais.com