Maggie Gyllenhaal acaba de conceder a Lulu Garcia-Navarro una entrevista en la que habla de lo complicado que fue para ella dirigir a su marido, Peter Sarsgaard, en las escenas sexuales de la película La hija oscura. Confiesa que casi no le da el papel porque pensó que tener que enfrentarse a los celos en su primera película como directora era demasiado. Aunque barajó a otros actores, finalmente se convenció de que el papel era para su marido. “Tuve que ver a Jessie [Buckley] con mi marido desde un lugar muy emocionalmente desconectado. Les iba proponiendo que probaran cosas, y no solo en el sexo, sino en el cortejo. Les veía crear el amor como actores. Cuando tenía un segundo para parar, confieso que era algo difícil, pero teníamos que continuar”, explica.
Fuente: elpais.com