Hace tiempo que la coctelería dejó de mirar únicamente a los destilados. Y es ahora cuando algunas de las barras más innovadoras del planeta exploran técnicas procedentes de la gastronomía, obteniendo sabores y texturas más profundos y delicados. Entre todas ellas destaca el uso de aceites y grasas, una tendencia cada vez más en auge. La técnica más utilizada es el fat washing, un proceso mediante el cual una grasa se mezcla con un destilado para transferirle parte de sus compuestos aromáticos. Después, la grasa se enfría, se solidifica y se elimina mediante filtrado. Lo que obtenemos es un líquido casi transparente, pleno de nuevos matices y con una sensación en boca mucho más sedosa y envolvente.
Fuente: elpais.com