
Había una vez una editorial que vendió millones de libros en los que no habían trabajado ni escritores ni ilustradores. No sucedió en un mundo mágico, sino en uno gobernado por la inteligencia artificial. El nuestro. Los libros hiperpersonalizados para niños se fabrican como churros y se venden como rosquillas. Es complicado averiguar qué porcentaje de mercado ocupan, pues no se comercializan en grandes plataformas comerciales, sino directamente en las webs de las editoriales. Pero el negocio parece ir bastante bien. Una de las más conocidas, Imagitime, afirma tener “más de 300.000 clientes satisfechos”. Book by Anyone dice haber impreso más de medio millón de libros y Wonderbly, que fue pionera en este campo, asegura haber despachado nueve millones de copias desde que empezara, en 2013. Por poner las cosas en contexto, la saga infantil de El Pollo Pepe ha vendido cerca de tres millones de ejemplares en todo el mundo.
Fuente: elpais.com