El creciente léxico vinculado al universo amoroso ha hecho del término the ick, que describe una repentina sensación de asco hacia la pareja por cosas tan triviales como por ejemplo, masticar ruidosamente. Begoña Aznárez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, recalca que se trata de un término que alude al paso casi instantáneo de la atracción al rechazo. En ocasiones se trata incluso de una sensación corporal de asco o incomodidad provocada por algo que la otra persona hace o muestra. Aunque suele tratarse de un detalle pequeño —un gesto, una frase, una actitud—, el efecto es grande: el deseo se cae de golpe y cuesta recuperarlo.
Fuente: elpais.com