La sucesión de António Guterrres al frente de la ONU a partir del próximo 1 de enero es una carrera de fondo con muy pocas certezas. Entre los siete candidatos actuales, Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Guyana y embajadora de su país ante Naciones Unidas, destaca junto a la costarricense Rebeca Grynspan y, en menor medida, el argentino Rafael Grossi, entre los mejor situados. Rodrigues-Birkett, que el pasado martes recibió a EL PAÍS en su despacho en Nueva York, rehúye las especulaciones, pero sí habla de una campaña en su contra que en la última votación le hizo perder posiciones.
Fuente: elpais.com